Endodoncia
Endodoncia en Chinandega
El tratamiento de conducto tiene mala fama y casi toda es injusta: hoy se hace con anestesia y lo que hace es quitar el dolor, no provocarlo. Su alternativa real no es «no hacer nada»: es perder el diente.
Cuándo hace falta
Dentro del diente hay un tejido vivo —la pulpa— con nervio y vasos sanguíneos. Cuando una caries profunda, una fractura o un golpe llegan hasta ahí, ese tejido se inflama y después se infecta. La endodoncia consiste en retirarlo, limpiar y desinfectar los conductos, y sellarlos.
Sin tratamiento, la infección sigue hacia la punta de la raíz y forma un absceso en el hueso. A partir de ahí ya no siempre se puede salvar la pieza.
- Dolor espontáneo
- Duele sin que usted haga nada, y suele empeorar de noche o al acostarse.
- Sensibilidad que no se va
- El frío o el calor disparan un dolor que sigue varios minutos después de retirar el estímulo.
- Dolor al morder
- Apretar esa pieza duele, o se siente «más alta» que las demás.
- El diente se oscurece
- Cambio de color en una sola pieza: suele indicar que la pulpa murió, a veces años después de un golpe.
- Inflamación o «bolita» en la encía
- Un absceso drenando. Puede dejar de doler y eso no significa que se curó: significa que encontró salida.
Cómo es el procedimiento
Diagnóstico y radiografía
Se confirma qué pieza es y cuántos conductos tiene. No todos los dientes tienen la misma anatomía, y de eso depende la complejidad.
Anestesia y aislamiento
Se anestesia la zona y se aísla el diente para que no entre saliva. Trabajar sin aislamiento es la vía más corta a que el tratamiento fracase.
Limpieza de los conductos
Se retira el tejido afectado, se conforman los conductos y se desinfectan. Es la parte que toma más tiempo.
Sellado
Los conductos se rellenan y se sellan, para que no vuelva a entrar bacteria.
Restauración
El paso que la gente se salta, y es el que decide si el diente dura. Un diente endodonciado queda más frágil y casi siempre necesita una corona, o al menos un perno y una reconstrucción. Dejarlo solo con una resina provisional es la causa más común de que se fracture meses después.
Endodoncia o extracción
Sacar el diente es más rápido y más barato ese día. Pero después viene el espacio vacío, la reabsorción del hueso, los dientes vecinos moviéndose y, si quiere reponerlo, un implante o un puente que cuestan varias veces lo que habría costado la endodoncia.
Un diente propio, aunque esté endodonciado, sigue siendo mejor que cualquier sustituto. Por eso, mientras quede estructura suficiente para restaurarlo y el hueso de soporte esté sano, la indicación es salvarlo.
Dudas comunes
Preguntas frecuentes
¿El tratamiento de conducto duele?
Se hace con anestesia local, así que durante el procedimiento no duele. Lo que dolía era el diente infectado, y eso es justamente lo que el tratamiento resuelve. Después puede haber molestia al morder unos días, que cede con analgésico.
¿En cuántas citas se hace?
Depende de la pieza y de si hay infección activa. Casos simples pueden resolverse en una o dos citas; una muela con varios conductos o con un absceso puede necesitar más, porque a veces hay que medicar el conducto y esperar entre sesiones.
Ya no me duele. ¿Igual necesito el tratamiento?
Casi siempre sí. Que el dolor se vaya suele significar que el nervio terminó de morir o que el absceso encontró por dónde drenar, no que el problema se resolvió. La infección sigue trabajando en el hueso, en silencio.
¿Por qué me dicen que necesito corona después?
Porque al vaciar el interior del diente y retirar la caries, la pieza queda debilitada y se fractura con facilidad al masticar. La corona lo abraza y reparte la fuerza. Una fractura vertical de un diente endodonciado normalmente ya no tiene arreglo: hay que extraerlo.
