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Blanqueamiento dental

Blanqueamiento dental en Chinandega

Aclara el color de sus dientes sin desgastarlos. Es el cambio más visible por el menor trabajo, siempre que la boca esté sana y usted sepa de antemano hasta dónde puede llegar.

Blanqueamiento dental hecho en Clínica Dental Bellas Artes: los dientes antes, durante la aplicación y después

Cómo funciona el blanqueamiento dental

El color de un diente no está solo en la superficie. Con los años, los pigmentos del café, el té, el vino, las gaseosas oscuras y el tabaco se meten en el esmalte, y por eso no salen con el cepillo ni con una limpieza.

El blanqueamiento usa un gel que penetra el esmalte y deshace esos pigmentos. No lima, no raspa y no quita capa de diente: cambia el color desde adentro. Cuánto aclara depende del diente de partida, y no todas las manchas responden igual.

Dientes amarillos por la edad o por la dieta
Son los que mejor responden. Es el caso más común y donde el cambio se nota más.
Manchas de café, té o tabaco
Una parte sale con la limpieza previa; lo que quedó dentro del esmalte lo aclara el blanqueamiento.
Dientes grisáceos o con bandas
Manchas que vienen de la formación del diente. Aclaran menos y de forma menos pareja; a veces el plan termina siendo carillas.
Un solo diente oscuro
Casi siempre es un diente que perdió el nervio por un golpe o una caries. Necesita otro abordaje, que se define después de revisarlo con radiografía.
Resinas, coronas y carillas
No cambian de color con el gel. Si tiene alguna en los dientes de adelante, hay que planear cambiarla después para que quede del nuevo tono.

Lo que se revisa antes de blanquear

El gel de blanqueamiento sobre una caries abierta o una encía inflamada duele y no resuelve nada. Por eso la primera cita es una valoración: se revisa que no haya caries, que las encías estén sanas y que no haya raíces expuestas que vayan a dar sensibilidad.

Si hay sarro, primero va la limpieza. No es un paso de más: el gel tiene que tocar el esmalte, no una capa de sarro.

También se conversa lo que usted espera. Si lo que le molesta es la forma o la posición de los dientes y no el color, el blanqueamiento no es el tratamiento, y es mejor saberlo antes de pagarlo. Durante el embarazo y la lactancia se recomienda dejarlo para después.

Cómo es la sesión de blanqueamiento

  1. Se registra el color inicial

    Con una guía de tonos y una foto. Es la única forma honesta de comparar el antes y el después.

  2. Se protegen las encías

    Se cubren encías y labios para que el gel toque solo el diente.

  3. Se aplica el gel

    Sobre la cara visible de los dientes, por el tiempo que el producto indica. Puede repetirse en la misma cita.

  4. Se retira y se compara

    Se limpia el gel y se vuelve a tomar el color. El tono termina de asentarse en los días siguientes.

  5. Indicaciones

    Qué evitar los primeros días y qué hacer si aparece sensibilidad.

Cuidados después del blanqueamiento

Dos días sin cosas que manchen
Café, té, vino tinto, gaseosas oscuras, achiote, salsas rojas, remolacha. El diente recién blanqueado absorbe color con más facilidad.
Nada de cigarro
Es lo que más rápido devuelve el tono amarillo.
Si hay sensibilidad
Es pasajera. Evite lo muy frío y lo muy caliente esos días y use la pasta que se le recomiende.
Higiene de siempre
Cepillo, hilo y sus limpiezas periódicas. Es lo que hace durar el resultado.

Cuánto dura el blanqueamiento

No es permanente, y quien le diga que sí le está vendiendo algo. Cuánto dura depende casi por completo de usted: con poco café, sin cigarro y con buena higiene, el tono se sostiene bastante tiempo. Con tres tazas de café al día y cigarro, se nota la diferencia mucho antes.

La buena noticia es que no hay que empezar de cero: cuando el color empieza a bajar, un retoque lo recupera.

Dr. Jilbran Díaz R., especialista en ortodoncia y ortopedia maxilar

Quién lo atiende

Dr. Jilbran Díaz R.

Cirujano Dentista formado en la UNAN-León y especialista en ortodoncia y ortopedia maxilar. Lleva él mismo cada caso de principio a fin.

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Dudas comunes

Preguntas frecuentes

¿El blanqueamiento daña el esmalte?

Un blanqueamiento hecho en el consultorio, con el producto y la protección correctos, no daña el esmalte. Lo que sí produce es sensibilidad al frío durante unos días, que pasa sola. El riesgo real está en los productos que se venden sin supervisión y en los remedios caseros con bicarbonato o limón, que sí desgastan el diente de forma irreversible.

¿Duele el blanqueamiento?

La sesión no duele. Lo que algunas personas sienten, durante o después, son punzadas de sensibilidad al frío. Duran poco y se van solas en unos días. Si usted ya tiene dientes sensibles, dígalo en la valoración: hay formas de prepararlos antes.

¿Cuántas sesiones se necesitan?

Depende del color de partida y de cuánto quiera aclarar. Hay dientes que llegan al tono buscado en una sesión y otros que necesitan más. Se le dice en la valoración, con el color inicial a la vista.

¿Sirven las pastas blanqueadoras?

Ayudan a quitar manchas superficiales y a mantener el resultado, pero no cambian el color propio del diente. Las muy abrasivas, usadas a diario, pueden desgastar el esmalte. El carbón activado y el bicarbonato entran en ese grupo.

¿Puedo blanquearme si tengo resinas o coronas en los dientes de adelante?

Sí, pero sabiendo que esas piezas no van a aclarar. Lo habitual es blanquear primero y después cambiar las resinas o coronas que se vean, para que queden del tono nuevo.

¿Desde qué edad se puede hacer?

Se hace en adultos y en jóvenes que ya tienen todos sus dientes permanentes y la boca sana. En niños no se indica.

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